Geografía de un encuentro: Ver el mar, verme yo
Todo comenzó a unos minutos del mar, saliendo del Bungalow Costa Ayala, donde me hospedaba para comenzar la espectacular belleza donde la arena se rinde ante el mar, me adentré en la selva. Allí, el verde profundo de palmeras y enredaderas se deja atravesar por cascadas de sol que se filtran entre las ramas. Avancé con la alerta encendida, como una mecha, recorriendo un camino hecho de pasos inciertos, vistas espectaculares y silencios que solo la naturaleza sabe otorgar.
Movida por esa esencia «extrema» que me habita, agarré camino sola: sin compañía, sin señal y sin más dirección que mi propio instinto.
Solo escuchaba mis propios pasos en un sendero donde nadie iba ni venía. Con los oídos aguzados, mi mente jugaba a transformar el aleteo de las aves en el siseo de una cascabel; un recordatorio de que, después de todo, sin el miedo no seguiríamos aquí.
Hubo un momento en que el sonido del mar se alejó y la duda apareció: «Hasta aquí», me dije, pensando en la preocupación de mi familia. Pero justo antes de retornar por lo andado, el instinto me hizo girar hacia una salida inesperada. Fue entonces cuando encontré la soledad perfecta: un mar bellísimo envuelto en un silencio celoso que solo permitía el romper de las olas.
En ese recorrido hallé un árbol abrazando a una palmera, ambos vivos en un nudo de años; piedras talladas por el tiempo en forma de corazón y hojas de colores vibrantes. Me sentí habitando la naturaleza en su máxima expresión, evocando aquella travesía de Alma Salvaje.
Fue una caminata perfecta, suspendida entre el miedo y la admiración. Al final, el regreso fue el más gratificante: ver el mar, verme yo. Me fui sin llevarme nada más que la experiencia, reconociendo con gratitud que la naturaleza no nos pertenece; solo somos sus visitantes.
P.D. por si estaban con el pendiente: No iba indefensa. Cargaba una vara para espantar «osos», aunque en realidad, solo me sirvió para abrirme paso entre las telarañas.
Letras Lemcys ®
Esta caminata me recordó que el liderazgo empieza por dominar nuestro propio caos. Llevo esta y otras herramientas de 'magia mental' a empresas y grupos de mujeres a través de mis talleres y/o conferencias. ¿Quieres que comparta estas estrategias con tu equipo? Contáctame por WhatsApp al 3221180633 o por DM.




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